Mi historia

Nací en el año 1997, en Buenos Aires, Argentina. Desde que tengo uso de razón actúo, casi sin pensarlo, como una necesidad. Mi cuarto de chica siempre estuvo lleno de disfraces y nunca faltaba oportunidad de inventar una historia para salir a lucirlos. En ese entonces obligaba a mi hermano a sentarse en el sillón del living y ser mi espectador. Siempre me divirtió jugar a ser alguien más. Cuando cumplí 15 años me inscribí por primera vez en una escuela de teatro de mi barrio: “Teatro de la cuadra”. Desde ese entonces pasé por diferentes espacios que me formaron como: “Timbre 4” o la “Escuela de Teatro de Buenos Aires (ETBA)”, entre otros. Durante todo ese proceso seguí desarrollando paralelamente otras pasiones que enriquecieron mi crecimiento: la escritura, la danza y el canto. A los 22 años me recibí con el título en Dirección de Cinematografía, en la Universidad del Cine (FUC). Tras mi paso por la facultad seguí afianzando este amor por la actuación, en cine y en teatro; fuera de escena y dentro. 

El arte entró en mi vida sin que yo supiera y poco a poco fui entendiendo su importancia. No creo que exista vida sin arte, y mucho menos arte sin vida, porque el arte es transformación, es movimiento. Me enamoré definitivamente de la actuación a mis 18 años, cuando tuve la oportunidad de trabajar en la compañía del “Teatro Colonial” en Buenos Aires. Desde entonces siempre vuelvo a él, para buscar, para perder y para volver a encontrar. Creo que el arte es vida, es pasar el cuerpo por la experiencia, ponerlo en acción, enfrentarse a conflictos, desarrollar vínculos y crear.